INTENCIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN 2018

   

INTENCIONES DE ORACIÓN DEL SANTO PADRE CONFIADAS A LA

RED MUNDIAL DE ORACIÓN 

 

 

Por la evangelización: La misión de los laicos

Para que los fieles laicos cumplan su misión específica poniendo su creatividad al servicio de los desafíos del mundo actual.

De manera particular, advertimos la necesidad de alentar la presencia del cristiano laico “en el corazón del mundo”, en la sociedad secular. Por diversas razones, los fieles laicos son movidos con frecuencia o sienten ellos mismos la tentación de separar la fe de los diversos ámbitos de la vida, convirtiéndola en una práctica privada, sin incidencia en el mundo de la familia, la profesión, la economía o la política. Resulta, por ello, conveniente que redoblemos el esfuerzo para que la fe sea vivida en el corazón de la vida cotidiana.

Esta “hora del laicado” ha de ser considerada como uno de los signos de nuestro tiempo. El compromiso de muchos hombres y mujeres laicos en la Iglesia universal se expresa de muy diversas maneras: en la diaconía de la caridad; en el ámbito político-social; en las tareas catequéticas, de formación religiosa; en el anuncio y en la teología; en la enseñanza; en la educación de adultos; en el trabajo en los medios de comunicación; en el culto y vida sacramental de las parroquias; en consejos y asociaciones; en la administración de los bienes.

Los cristianos laicos, según su propia vocación y con los carismas y dones recibidos del Espíritu, transmiten el mensaje de salvación en los distintos sectores y ámbitos en los que están presentes. Un campo prioritario de realización de la vocación laical es el mundo del matrimonio y la familia. “El matrimonio y la familia constituyen el primer campo para el compromiso social de los fieles laicos”. El laicado ha de ser verdadero protagonista en este campo.

También es misión de los laicos el amplio mundo de la política. Los creyentes “de ningún modo pueden abdicar de la participación en la política; es decir, de la multiforme y variada acción económica, social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover orgánicamente e institucionalmente el bien común”.

El mundo del trabajo es también un sector a destacar. El laicado está llamado a hacer llegar al mundo obrero el mensaje liberador del Evangelio. El anuncio de Jesucristo ha de alcanzar el mundo de la cultura. Resulta para ello indispensable favorecer la presencia de la Iglesia en el mundo de la escuela y la universidad, promover el diálogo con la razón y la ciencia, valorar el patrimonio cultural de la Iglesia y apoyar la inculturación de la fe en el arte y en las manifestaciones populares de nuestro pueblo.

Dada su importancia, nuestra Iglesia debe prestar también una atención particular a los medios de comunicación social. “El compromiso de los cristianos, no sólo en los medios religiosos, sino también en los medios estatales o comerciales, es una prioridad”.

COMENTARIO PASTORAL

Como bien dice este congreso de laicos, la familia, el trabajo, la política, la economía y los medios de comunicación son los campos más apropiados y exclusivos de los laicos para hacer realidad en la Iglesia y en el mundo la presencia del Reinado del Señor. El entendimiento familiar entre los esposos y la educación cristiana de los hijos constituyen el mejor terreno para que la comunidad cristiana se haga realidad. Si hay ahora tanta delincuencia y droga en muchos jóvenes es porque no han tenido un hogar cristiano.

En los demás campos de la actividad humana no es fácil actuar con sentido y principios cristianos, porque la cultura actual se muestra indiferente a lo religioso o se burla de él. Sin embargo, el papa Francisco ha logrado establecerse como líder ético mundial, a pesar de sus críticas desenfadadas de los antivalores dominantes. Se le escucha y se le critica, pero también se le admira.

La economía y la política tienen que cambiar mucho para que esta raza humana no perezca. El consumo desenfrenado, que agota los recursos de la tierra, las diferencias insultantes entre los muy ricos y los pobres no auguran nada bueno para el futuro. Pero es el hombre el que causa estos desastres y es el hombre el que los debe cambiar. No hay otro camino. Por eso la vocación de políticos y economistas cristianos es urgente entre nosotros, lo mismo que en otras culturas y religiones.

Los medios de comunicación y las nuevas tecnologías ofrecen un amplio campo de actuación para los laicos cristianos. Tienen que tener creatividad para hacer atractivo el mensaje del Señor, sabiendo que en el corazón de todos hay un ansia de paz y felicidad que sólo Jesucristo puede colmar.

También en la vida parroquial y religiosa en general pueden los laicos aportar visiones nuevas, formas inéditas de apostolado en el cuidado de los enfermos, en la catequesis, en la administración de los bienes, en la misma interpretación de la cercanía de Dios a los hombres y mujeres de hoy. Roguemos con fuerza y perseverancia por esta intención del apostolado de la oración para este mes de mayo, mes de la Virgen, y pidamos luz para hacer lo que hizo ella: acompañar a Jesús y vivir con plenitud su reino entre nosotros.

  1. Javier Duplá sj.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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