En su audiencia general del 18 de junio de 2025, el Papa León XIV reflexionó sobre la curación del paralítico en la piscina de Betsata, narrada en el Evangelio de Juan (5,1-9). El Papa invitó a los fieles a reconocer las “parálisis interiores” que nos bloquean en la vida, esas situaciones donde nos sentimos atrapados y sin fuerzas para seguir luchando. Jesús, al encontrarse con el paralítico, le pregunta “¿Quieres curarte?”, una pregunta que trasciende lo físico y apunta a la voluntad profunda de sanar y asumir la responsabilidad de la propia vida.

El paralítico, paralizado desde hace 38 años, expresa una visión fatalista y se justifica en la falta de ayuda externa para cambiar su situación. Sin embargo, Jesús lo llama a levantarse, tomar su camilla —símbolo de su pasado— y caminar, mostrando que el presente y el futuro están en sus manos. Esta escena es también una imagen de la Iglesia como “casa de la misericordia”, donde los excluidos y enfermos son alcanzados por la esperanza y la sanación de Cristo.
El Papa concluyó exhortando a pedir el don de entender dónde está bloqueada nuestra vida y a no temer presentar al Señor nuestros desánimos, para así poder volver a vivir plenamente en el corazón misericordioso de Cristo
Audiencia General 18 de junio de 2025- Papa León XIV

Puntos importantes de la catequesis del Papa León XIV (18 de junio de 2025):
- Tema central: Reflexión sobre la curación del paralítico de la piscina de Betsata (Juan 5,1-9), como imagen de las “parálisis” físicas y, sobre todo, interiores que afectan la vida humana.
- Parálisis interior: El Papa invita a reconocer las situaciones en las que nos sentimos bloqueados, resignados o sin fuerzas para seguir luchando, comparándolas con la parálisis del Evangelio.
- La pregunta de Jesús: “¿Quieres curarte?” no es superficial, sino fundamental; apunta a la voluntad de sanar y a la responsabilidad personal de salir del estancamiento.
- Resignación y desánimo: El paralítico llevaba 38 años esperando y había perdido la esperanza, culpando a otros y adoptando una visión fatalista.
- Llamado a la acción: Jesús invita al paralítico a levantarse, tomar su camilla (símbolo del pasado) y caminar, mostrando que el presente y el futuro están en sus manos.
- La Iglesia como “casa de la misericordia”: La piscina de Betsata es presentada como imagen de la Iglesia, donde los excluidos y sufrientes encuentran esperanza y sanación en Cristo.
- Exhortación final: El Papa anima a pedir el don de descubrir dónde está bloqueada nuestra vida y a no temer presentar a Dios nuestras parálisis y desánimos, para poder volver a vivir plenamente.
“No tengamos miedo de reconocer nuestras parálisis interiores, ni de presentar al Señor nuestros desánimos”.

FUENTE: www.vaticannews.va

Visitas: 33

