Intención de Oración del Papa Enero 2026: por los niños con enfermedades incurables (CLICK LEER MÁS)

POR LOS NIÑOS CON ENFERMEDADES INCURABLES

INTENCIONES DE ORACIONES

«Oremos para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza»

Oración del papa León XIV:

Señor, vengo hoy a tu tierno Corazón,
a Ti que tienes palabras que encienden mi corazón,
a Ti que derramas compasión sobre los pequeños y los pobres,
sobre los que sufren y sobre toda miseria humana.

Deseo conocerte más, contemplarte en el Evangelio,
estar contigo y aprender de Ti y de la caridad
con la que te dejaste tocar por todas las formas de pobreza.

Nos mostraste el amor del Padre al amarnos sin medida
con tu Corazón divino y humano.

Concede a todos tus hijos la gracia de encontrarte.
Cambia, forma y transforma nuestros planes,
para que te busquemos solo a Ti en toda circunstancia:
en la oración, en el trabajo, en los encuentros y en nuestra rutina diaria.
Desde este encuentro, envíanos a la misión,
una misión de compasión por el mundo,
en la que Tú eres la fuente de donde brota toda consolación. Amén.

“Solo en Estados Unidos, 1 de cada 300 niños padecerá algún tipo de cáncer. Esta cifra suma cientos de miles de niños en todo el mundo. Los niños con enfermedades graves son aquellos a quienes se les ha diagnosticado enfermedades potencialmente mortales. El cáncer es una de las afecciones más graves que pueden causar enfermedades en los niños. La tasa de supervivencia varía según el tipo de cáncer y su gravedad.


Algunos niños tienen una alta probabilidad de sobrevivir, mientras que otros no tienen muchas posibilidades de hacerlo. Por este motivo, muchas organizaciones en todo el mundo intentan cumplir los deseos de estos niños gravemente enfermos que luchan por su vida a una edad tan temprana.”

Los problemas más comunes que enfrentan los niños con algún diagnóstico médico son depresión y ansiedad, dice la psicóloga clínica Lauren Latella, PhD. Y estos se podrían desencadenar “por cualquier cosa que haga que los niños empiecen a pensar de forma diferente acerca de sí mismos, como si tuvieran una limitación”.

Las enfermedades médicas crónicas pueden afectar:

  • La escuela: Cuando los niños tienen una enfermedad se pueden perder períodos largos en la escuela o tener que recibir educación en casa.
  • Las amistades: Quienes tienen una enfermedad o restricciones alimentarias o de actividad debido a la enfermedad podrían experimentar una sensación de aislamiento social.
  • Actividades extracurriculares: Tal vez no puedan participar en estas actividades de la forma en que lo hacían antes de recibir el diagnóstico.
  • Actividades sociales: Algo como una alergia alimentaria o tener que tomar medicamentos en un horario determinado puede hacer que incluso asistir a una fiesta de cumpleaños o a una fiesta de pijamas sea difícil para los niños.
  • Desarrollo emocional/psicológico normal: Si la enfermedad se diagnostica a una edad temprana y acompaña a tu hijo hasta laadolescencia, puede interferir en el desarrollo conductual normal por el que pasan los adolescentes a medida que se vuelven más independientes y se separan de sus padres.

Como resultado de estas interrupciones en su vida diaria, los niños que tienen alguna condición médica a menudo experimentan exclusión o se retraen. Dependiendo de su edad, estos sentimientos pueden llevar a problemas de comportamiento, ansiedad y depresión.

Comentario pastoral

Que un hijo tenga una enfermedad incurable es una prueba muy fuerte para nuestra fe: ¿por qué, Señor, mi hijo tiene esa enfermedad?, ¿por qué tiene él que sufrir y no yo? ¡Cúrale, Señor, y envíame a mí esa enfermedad incurable!

Esta y otras súplicas parecidas pueden brotar en los padres y madres religiosos que unen la fe en Dios con un gran dolor.

A ellos y a nosotros nos queda la oración confiada en el amor de Dios que está por encima de nuestra comprensión terrenal. Lo que sabemos es que Él, el Padre todopoderoso, no le ahorró el sufrimiento a su Hijo hecho hombre por nosotros. Nació en suma pobreza, fue emigrante a Egipto, despertó las iras de los gobernantes por su predicación y actuación al margen y contra la ley judía, fue crucificado, muerto y sepultado… ¿qué más se podía sufrir?

A los padres y madres que tienen algún hijo o hija con una enfermedad incurable les acompañamos con nuestra oración diaria en este mes de febrero. Que el Señor Jesús les dé fuerza para soportar el dolor, les dé inteligencia para saber acompañar y animar a sus hijos dolientes, y a todos los que estamos en la comunión de los santos nos haga cercanos y amorosos con esas familias que sufren acompañando a Cristo Jesús, que tanto sufrió por nosotros. Amén.

P. Fco. Javier Duplá sj.

Visitas: 54

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *