Intención de Oración del Papa Febrero 2025: Por las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa. (CLICK LEER MÁS)

POR LAS VOCACIONES A LA VIDA

A LA VIDA SACERDOTAL Y RELIGIOSA

INTENCIONES DE ORACIONES

FEBRERO 2025

«Oremos para que la comunidad eclesial acoja los deseos y las dudas de los jóvenes que sienten la llamada a servir la misión de Cristo en la vida sacerdotal y religiosa.» 

FOTO: www.juntospormexico.org.mx

“Finalmente, es inevitable que un camino de oración con los jóvenes tenga aspectos de carácter vocacional. El tiempo de la juventud es por excelencia el tiempo para mirar y construir el propio futuro, también en servicio de los demás. Ayudar a los jóvenes a orar significa ayudarles a soñar y a buscar el propio futuro con el Señor, percibiéndolo como compañero inseparable. En la oración, los jóvenes pueden aprender a alzar la mirada y a contar las estrellas, como Abraham; pueden dejarse fascinar por una zarza que no se consume, como Moisés; pueden escuchar en el corazón de la noche, como Samuel; pueden abrir la puerta al Señor que toca, como María. En el curso de este año de oración, es importante que cada comunidad cristiana sepa suscitar nuevamente este diálogo vocacional en el corazón de los más jóvenes, alegrándose por el paso del Señor que llama.”

(Papa Francisco, Vivir el año de la oración en preparación al Jubileo 2025)

COMENTARIO PASTORAL

La vocación a la vida religiosa o sacerdotal es un gran don de Dios, es un regalo. No es simplemente una decisión del joven o de la muchacha que buscan qué hacer con su vida. Ese llamado de Dios se hace posible y se cultiva con una educación religiosa recibida en la familia, en la educación formal, en el grupo social. Dios se vale habitualmente de un sacerdote o religiosa que extienden ante el joven la posibilidad de probar ese camino, y le dicen que hagan oración para que el Señor les ilumine. Como expresa muy bien el Papa, “Ayudar a los jóvenes a orar significa ayudarles a soñar y a buscar el propio futuro con el Señor, percibiéndolo como compañero inseparable.” La vocación es asociarse a la misión de Cristo, que pasó haciendo el bien toda su vida. En esta sociedad en que el mal tiene mucha más propaganda que el bien, ayudar a Jesús a transformarla es una invitación sublime. Ir contra corriente exige mucha valentía, pero muchos jóvenes la tienen. Sentir a Jesucristo cerca, al lado, conversar con Él, pedirle por las personas queridas y también por las que hacen tanto daño, es una vocación maravillosa.

Foto: www.aciprensa.com

Es natural que el joven o la muchacha sientan dudas acerca de si ese es su camino de vida. Tal vez piensen en el matrimonio como alternativa y eso es lógico, pero entonces deben incrementar sus ratos de oración y pedir a la comunidad que rueguen por ellos para que el Señor les ilumine.

Foto: www.pildorasdefe.net

Eso es lo que tenemos que hacer en este mes de febrero: pedir mucho todos los días para que el Señor invite a muchos jóvenes y muchachas a seguirle en la vida sacerdotal y religiosa.

P. Fco. Javier Duplá sj.

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