POR LOS CRISTIANOS EN CONTEXTOS DE CONFLICTO
INTENCIONES DE ORACIONES
«Oremos para que las personas que están combatiendo con pensamientos suicidas encuentren en su comunidad el apoyo, el cuidado y el amor que necesitan y se abran a la belleza de la vida.«
Oremos para que los cristianos que viven en contextos de guerra o conflicto, especialmente en Medio Oriente, sean semillas de paz, reconciliación y esperanza.
“Hoy en día, más de 360 millones de cristianos en todo el mundo sufren altos niveles de persecución y discriminación por su fe. La creciente ola de violencia contra los cristianos no muestra señales de disminución. En todo el mundo se denuncian incidentes de ataques a iglesias, incendios, demoliciones o saqueos de iglesias y hogares, agresiones físicas, arrestos, encarcelamientos, secuestros, estupro, torturas y asesinatos. Se estima que 312 millones de cristianos en 76 países sufren niveles extremos de violencia, cifra que se ha duplicado en los últimos 30 años. Esta trayectoria indica una tendencia creciente de la violencia contra los cristianos en las próximas décadas.” (Wikipedia)
“Las leyes de apostasía, que existen en varios países de Medio Oriente y África del Norte, penalizan el acto de renunciar a la propia religión y en algunos países se castigan con la muerte. Las leyes sobre blasfemia prohíben el discurso o las acciones consideradas despectivas hacia Dios o hacia personas u objetos considerados sagrados. En países como Afganistán, Brunei, Irán, Mauritania, Nigeria, Pakistán y Arabia Saudita, las violaciones de las leyes sobre blasfemia pueden castigarse con la muerte. Las leyes anti-conversión prohíben cambiar de religión o facilitar el cambio de religión. Prevalece en el sur de Asia, particularmente en la India, y carga penas de prisión y multas.” (Wikipedia)
“Los cristianos abordan los conflictos desde una perspectiva de resolución pacífica, buscando reconciliar a las personas con Dios y entre sí, a través de principios como el amor, la oración, la humildad y el perdón, según lo enseñado por Jesús. Esto implica enfrentar los conflictos con valentía, ser paciente y buscar soluciones que beneficien a todos, incluso cuando se presentan diferencias o problemas más profundos en el ámbito social y personal.” (Wikipedia)
“Si usted es como yo, no le agradan los conflictos y cree que, si no aprende a manejarlos, tal vez no tenga que hacerles frente. Sin embargo, el conflicto es tan inevitable para los cristianos que Pablo le dice a Timoteo: «todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución» (2 Ti. 3:12). Muchos cristianos consideran que estar en conflicto es estar en pecado. Al conflicto no se lo ve como parte normal de la vida cristiana. Sin embargo, Jesucristo nos enseñó bastante detalladamente cómo tratar con el conflicto, y Proverbios contiene secciones enteras sobre el tema. El conflicto resulta inevitable por tres razones: (a) Nuestro conocimiento es incompleto e imperfecto, de manera que aun en un mundo perfecto la gente sin pecado verá la misma situación de manera diferente según su propio conocimiento y perspectivas. (b) Satanás trama conflictos cuando y donde sea posible, especialmente entre cristianos. Satanás nos pone en conflicto con nosotros mismos, con Dios, y entre nosotros. (c) Conscientemente entramos en conflicto con el mal cada vez que proclamamos el evangelio, predicamos la santidad, presentamos objeciones contra el pecado en nuestra sociedad, enseñamos en contra de las sectas o testificamos de Cristo en medio de un mundo que no quiere cambiar. De modo que el conflicto está presente de manera permanente y debemos aprender a manejarlo cristianamente hasta tanto Cristo regrese a llevarnos al cielo, donde no habrá más llanto ni enfermedad ni dolor. (John Edminston, “Perspectiva cristiana para la resolución de conflictos”, Wikipedia)
Comentario pastoral
“Ser semillas de paz, de reconciliación y de esperanza”, como nos piden las intenciones del apostolado de la oración para este mes, no es nada fácil, sobre todo en situaciones de conflicto. Además de Medo Oriente, también en algunos de nuestros países, sobre todo en Nicaragua, la persecución a la Iglesia es muy fuerte, y va contra el sentir nacional. Las dictaduras no admiten críticas, no toleran disidencia política o ideológica. La Conferencia Episcopal Venezolana quiere lo mejor para el pueblo: trabajo que permita vivir con sueldos decentes, ambiente de diálogo para que sea posible la reconciliación, libertad para los presos políticos, esperanza de un futuro mejor.
Se puede pensar en varias estrategias para proteger y promover la libertad religiosa a nivel mundial.
Primero, la educación. “La educación es imperativa para prevenir y combatir la intolerancia y la discriminación basadas en la religión o la creencia. La educación en derechos humanos es la estrategia más eficaz para promover el respeto a la diversidad y los derechos humanos.”
En segundo lugar, “Las normas jurídicas internacionales constituyen la columna vertebral de todos los sistemas jurídicos nacionales para proteger y promover el derecho a la libertad religiosa o creencia. El artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y el artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos garantizan el derecho a la libertad religiosa de todas las personas. (…)
El creciente movimiento para promover la libertad de religión o de creencias en todo el mundo puede ayudar a fomentar la armonía social, la tolerancia, la inclusión y el respeto por la diversidad en países donde las religiones minoritarias son objeto de discriminación y violencia.”
La tecnología actual “permite recopilar, almacenar y compartir información, retransmitir incidentes y sucesos en tiempo real a través de Internet y conectar con personas más allá de zonas horarias y fronteras geográficas. Estos medios pueden aprovecharse para defender los derechos de quienes son objeto de ataques por su fe y para denunciar la discriminación y la violencia. Sin embargo, la documentación de las violaciones de derechos humanos entraña un gran riesgo para los defensores de los derechos humanos.”
Estamos, pues, en un mundo conflictivo como siempre lo ha sido, pero tenemos nuevas tecnologías que nos pueden ayudar a paliar tanto conflicto. Vamos a pedirle al Señor que por intercesión de los dos nuevos santos venezolanos la Iglesia cristiana disfrute en todo el mundo de paz, concordia y amor a los demás.
P. Fco. Javier Duplá sj.

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