Intención Enero 2022: Educar para la fraternidad (CLICK LEER MÁS)

Recemos para que todas las personas que sufren discriminación y persecución religiosa encuentren en las sociedades en las que viven el reconocimiento de sus derechos y la dignidad que proviene de ser hermanos y hermanas.

CARTA ENCÍCLICA FRATELLI TUTTI

Francisco, 3 de octubre de 2020

8. Anhelo que en esta época que nos toca vivir, reconociendo la dignidad de cada persona humana, podamos hacer renacer entre todos, un deseo mundial de hermandad. Entre todos: «He ahí un hermoso secreto para soñar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura. Nadie puede pelear la vida aisladamente. […] Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante. ¡Qué importante es soñar juntos! […] Solos se corre el riesgo de tener espejismos, en los que ves lo que no hay; los sueños se construyen juntos». Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos. 128. La afirmación de que todos los seres humanos somos hermanos y hermanas, si no es sólo una abstracción, sino que toma carne y se vuelve concreta, nos plantea una serie de retos que nos descolocan, nos obligan a asumir nuevas perspectivas y a desarrollar nuevas reacciones.

Foto: www.es.aleteia.org

131. Para quienes ya hace tiempo que han llegado y participan del tejido social, es importante aplicar el concepto de “ciudadanía”, que «se basa en la igualdad de derechos y deberes bajo cuya protección todos disfrutan de la justicia. Por esta razón, es necesario comprometernos para establecer en nuestra sociedad el concepto de plena ciudadanía y renunciar al uso discriminatorio de la palabra minorías, que trae consigo las semillas de sentirse aislado e inferior; prepara el terreno para la hostilidad y la discordia y quita los logros y los derechos religiosos y civiles de algunos ciudadanos al discriminarlos».

271. Las distintas religiones, a partir de la valoración de cada persona humana como criatura llamada a ser hijo o hija de Dios, ofrecen un aporte valioso para la construcción de la fraternidad y para la defensa de la justicia en la sociedad. El diálogo entre personas de distintas religiones no se hace meramente por diplomacia, amabilidad o tolerancia. Como enseñaron los Obispos de India, «el objetivo del diálogo es establecer amistad, paz, armonía y compartir valores y experiencias morales y espirituales en un espíritu de verdad y amor».

Papa Francisco, por su diálogo con las religiones. Foto: www.infovaticana.com

281. Entre las religiones es posible un camino de paz. El punto de partida debe ser la mirada de Dios. Porque «Dios no mira con los ojos, Dios mira con el corazón. Y el amor de Dios es el mismo para cada persona sea de la religión que sea. Y si es ateo es el mismo amor. Cuando llegue el último día y exista la luz suficiente sobre la tierra para poder ver las cosas como son, ¡nos vamos a llevar cada sorpresa!».

282. También «los creyentes necesitamos encontrar espacios para conversar y para actuar juntos por el bien común y la promoción de los más pobres. No se trata de que todos seamos más light o de que escondamos las convicciones propias que nos apasionan para poder encontrarnos con otros que piensan distinto. […] Porque mientras más profunda, sólida y rica es una identidad, más tendrá para enriquecer a los otros con su aporte específico». Los creyentes nos vemos desafiados a volver a nuestras fuentes para concentrarnos en lo esencial: la adoración a Dios y el amor al prójimo, de manera que algunos aspectos de nuestras doctrinas, fuera de su contexto, no terminen alimentando formas de desprecio, odio, xenofobia, negación del otro. La verdad es que la violencia no encuentra fundamento en las convicciones religiosas fundamentales sino en sus deformaciones.

COMENTARIO PASTORAL

La fraternidad no es solamente la condición de ser hijos de la misma madre. La fraternidad a la que se refiere el Papa en esa gran encíclica Fratelli Tutti es una cultura colectiva de acogida, de cercanía, de colaboración, de respeto y de trabajo conjunto. La historia humana no ha ido por esos caminos, como sabemos, pero ahora debemos hacerlo por un sentido de supervivencia global y también por un sentimiento religioso amplio y generoso. Claro que hay culturas muy diferentes en todos los aspectos: religioso, social, económico, político, artístico y un etcétera muy largo; pero más que nunca, con una población humana que se acerca a los 8 mil millones, o nos unimos o perecemos. La fraternidad permite desmontar ideologías cerradas, fanatismos absurdos, ignorancias crasas de lo que son, han sido y serán los que no son como nosotros. La fraternidad nos lleva a cambiar nuestra mirada, nuestros conceptos, nuestros sentimientos para dar acogida a los diferentes sí, pero tan humanos como todos.

Foto: www.desdelafe.mx

La ciudadanía, como dice el Papa, es una expresión social y política de la fraternidad, que se aplica a todos los habitantes de un mismo territorio. Ella comprende una serie de derechos humanos, que los gobernantes deben estimular y proteger. Está desfasado el concepto de minorías, porque nadie es menor que nadie ante Dios, ante la constitución en cada país, ante la ley. La discriminación de la mujer ha durado desde los tiempos antiguos, pero ahora parece que se va ganando hacia una igualdad con el hombre en los aspectos fundamentales de una sociedad. Lo mismo pasa con la discriminación racial, que aún sigue presente casi en todas partes. La discriminación de las minorías religiosas sigue fuerte en los países de religión musulmana y por eso debemos rezar este mes para que cambie una actitud tan contraria a lo que es y quiere Dios.

Foto: www.www.pildorasdefe.net

El Espíritu de verdad y de amor, que es el Espíritu Santo, nos ayudará a progresar en este difícil camino, difícil pero necesario para evitar guerras de cualquier tipo. El bien común, el bien de todos, nos exige como cristianos luchar por esa fraternidad universal.

P. Fco. Javier Duplá sj

Red-Mundial-Venezuela-VE
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