Intención Febrero 2021 mujeres víctimas de la violencia (CLICK LEER MÁS)

Intención universal – Violencia contra la mujer

“Recemos por las mujeres que son víctimas de la violencia, para que sean protegidas por la sociedad y para que su sufrimiento sea considerado y escuchado”.

«Cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer» (Ga 4,4). Nacido de mujer: así es cómo vino Jesús. No apareció en el mundo como adulto, sino como nos ha dicho el Evangelio, fue «concebido» en el vientre (Lc 2,21): allí hizo suya nuestra humanidad, día tras día, mes tras mes. En el vientre de una mujer, Dios y la humanidad se unieron para no separarse nunca más. También ahora, en el cielo, Jesús vive en la carne que tomó en el vientre de su madre. En Dios está nuestra carne humana.

Nacido de mujer. El renacer de la humanidad comenzó con la mujer. Las mujeres son fuente de vida. Sin embargo, son continuamente ofendidas, golpeadas, violadas, inducidas a prostituirse y a eliminar la vida que llevan en el vientre. Toda violencia infligida a la mujer es una profanación de Dios, nacido de una mujer. La salvación para la humanidad vino del cuerpo de una mujer: de cómo tratamos el cuerpo de la mujer comprendemos nuestro nivel de humanidad. Cuántas veces el cuerpo de la mujer se sacrifica en los altares profanos de la publicidad, del lucro, de la pornografía, explotado como un terreno para utilizar.

Debe ser liberado del consumismo, debe ser respetado y honrado. Es la carne más noble del mundo, pues concibió y dio a luz al Amor que nos ha salvado. Hoy, la maternidad también es humillada, porque el único crecimiento que interesa es el económico. Hay madres que se arriesgan a emprender viajes penosos para tratar desesperadamente de dar un futuro mejor al fruto de sus entrañas, y que son consideradas como números que sobrexceden el cupo por personas que tienen el estómago lleno, pero de cosas, y el corazón vacío de amor.

Sólo si la vida es importante para nosotros sabremos cómo cuidarla y superar la indiferencia que nos envuelve. Pidamos esta gracia: vivir el año con el deseo de tomar en serio a los demás, de cuidar a los demás. Y si queremos un mundo mejor, que sea una casa de paz y no un patio de batalla, que nos importe la dignidad de toda mujer. De una mujer nació el Príncipe de la paz. La mujer es donante y mediadora de paz y debe ser completamente involucrada en los procesos de toma de decisiones. Porque cuando las mujeres pueden transmitir sus dones, el mundo se encuentra más unido y más en paz. Por lo tanto, una conquista para la mujer es una conquista para toda la humanidad.

Nacido de mujer. Jesús, recién nacido, se reflejó en los ojos de una mujer, en el rostro de su madre. De ella recibió las primeras caricias, con ella intercambió las primeras sonrisas. Con ella inauguró la revolución de la ternura. La Iglesia, mirando al niño Jesús, está llamada a continuarla. De hecho, al igual que María, también ella es mujer y madre, la Iglesia es mujer y madre, y en la Virgen encuentra sus rasgos distintivos. La ve inmaculada, y se siente llamada a decir “no” al pecado y a la mundanidad. La ve fecunda y se siente llamada a anunciar al Señor, a generarlo en las vidas. La ve, madre, y se siente llamada a acoger a cada hombre como a un hijo.

Papa Francisco.

COMENTARIO PASTORAL

El hombre y la mujer son distintos en el cuerpo y en la manera de entender la realidad. Tenemos mucho en común, por supuesto, hombres y mujeres, pero la mujer es más intuitiva, más sensible, más afectiva. De ahí su imprescindible papel en la maternidad. Sin la madre un bebé no puede vivir, sin sus cuidados y alimentación, sin su afecto que se expresa de mil formas. Sin la madre una familia está coja, manca, incompleta, desarticulada. La sociedad venezolana es una sociedad matricentrada, pues el varón centra sus afectos y referencias vitales en la madre desde niño y también como joven adulto. Por eso es tan fundamental la mujer en la cultura venezolana.

En el fenómeno de la violencia contra la mujer intervienen muchas causas. Si se trata de una pareja formal, hay detalles de carácter que ambos deben saber reconocer y aceptar, para no llegar a los golpes y después a la separación. Pero otras causas de violencia contra la mujer son terribles y lamentables y el Papa las enuncia con dolor: prostitución, violación, violencia física de amenazas y golpes, imposición del aborto. ¿Cómo se puede llegar a semejantes barbaridades? Por un egoísmo pecaminoso y reconcentrado, que busca dinero como sea y es capaz de vender a las propias hijas; por un orgullo convertido en soberbia, que no admite contradicción a lo que se diga u opine; por una inclinación sexual descontrolada, que busca el placer a base del dolor ajeno. Toda violencia infligida a la mujer es una profanación de Dios, nacido de una mujer, nos dice el Papa. El violento está lejos de ver la imagen de Dios en una mujer y por eso la pisa y la profana.

El machismo tradicional responde a una etapa primitiva social, que debe ser superada, lo mismo que la poligamia, aunque sea oculta. Pidamos a Jesús y a su madre María que toda violencia en esta sociedad, especialmente contra la mujer, vaya disminuyendo y termine por desaparecer.

P. Fco. Javier Duplá sj.

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