Inteciones confiadas a la red mundial junio-2020 (CLICK LEER MÁS)

Intenciones de oraciones del santo padre confiadas a la red mundial de oración

INTENCIONES DE ORACIONES DEL SANTO PADRE CONFIADAS A LA RED MUNDIAL DE ORACIÓN-JUNIO-2020

Intención de Oración por la Evangelización: El Camino del Corazón.

“Recemos para que aquellos que sufren encuentren Caminos de Vida, dejandose tocar por el Corazón de Jesús”.

“En los momentos de tristeza, en el sufrimiento de la enfermedad, en la angustia de la persecución y en el dolor por la muerte de un ser querido, todo el mundo busca una palabra de consuelo. Sentimos una gran necesidad de que alguien esté cerca y sienta compasión de nosotros. Experimentamos lo que significa estar desorientados, confundidos, golpeados en lo más íntimo, como nunca nos hubiéramos imaginado. Miramos a nuestro alrededor con ojos vacilantes, buscando encontrar a alguien que pueda realmente entender nuestro dolor. La mente se llena de preguntas, pero las respuestas no llegan. La razón por sí sola no es capaz de iluminar nuestro interior, de comprender el dolor que experimentamos y dar la respuesta que esperamos. En esos momentos es cuando más necesitamos las razones del corazón, las únicas que pueden ayudarnos a entender el misterio que envuelve nuestra soledad.

Vemos cuánta tristeza hay en muchos de los rostros que encontramos. Cuántas lágrimas se derraman a cada momento en el mundo; cada una distinta de las otras; y juntas forman como un océano de desolación, que implora piedad, compasión, consuelo. Las más amargas son las provocadas por la maldad humana: las lágrimas de aquel a quien le han arrebatado violentamente a un ser querido; lágrimas de abuelos, de madres y padres, de niños… Hay ojos que a menudo se quedan mirando fijos la puesta del sol y que apenas consiguen ver el alba de un nuevo día. Tenemos necesidad de la misericordia, del consuelo que viene del Señor. Todos lo necesitamos; es nuestra pobreza, pero también nuestra grandeza: invocar el consuelo de Dios, que con su ternura viene a secar las lágrimas de nuestros ojos (cf. Is 25,8; Ap 7,17; 21,4).

En el momento del desconcierto, de la conmoción y del llanto, brota en el corazón de Cristo la oración al Padre. La oración es la verdadera medicina para nuestro sufrimiento. También nosotros, en la oración, podemos sentir la presencia de Dios a nuestro lado. La ternura de su mirada nos consuela, la fuerza de su palabra nos sostiene, infundiendo esperanza.”

JUBILEO EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA

VIGILIA DE ORACIÓN “PARA SECAR LAS LÁGRIMAS”

FRANCISCO

5 de mayo de 2016

COMENTARIOS PASTORAL

Son muchos los que han perdido seres queridos por esta pandemia del coronavirus. Son muchos los que han visto cómo su hija menor de edad se ha encaminado a la prostitución para conseguir un dinero de sobrevivencia. Son muchos los que han visto partir a sus hijos adolescentes para enrolarse en grupos de delincuencia organizada. Son muchos los que han tenido que irse de Venezuela por falta de trabajo y temor a la violencia organizada. Son muchos los que han visto cambiar su vida de la noche para la mañana por causa de un accidente cerebral. Podríamos seguir enumerando otras muchas causas de dolor, la mayoría de ellas producida por los mismos seres humanos. ¡Cuánto dolor, cuánto sufrimiento!  ¿Qué podemos hacer nosotros los seguidores de Jesucristo, ante tanto dolor? Una palabra de consuelo, una cercanía física y moral, un abrazo, una mirada pueden ayudar mucho al que sufre. Sobre todo, una oración constante y confiada ayuda mucho, tanto al que sufre como al que le acompaña. Esa es la forma más efectiva de “secar las lágrimas”, como dice el papa Francisco.

Y Dios, ¿qué dice Nuestro Señor? Son muchos los que se preguntan dónde está ese Dios al que aprendieron a rezar de niños. Algunos se han olvidado de Él en su vida y ahora apenas pueden musitar las oraciones que aprendieron de niños. Pero siguen preguntando: ¿dónde está ese Dios que permite tanto dolor humano? Pues bien, ese Dios está en la cruz, clavado y ajusticiado porque estorbaba al poder dominante. Entonces y siempre el abuso de poder, la prepotencia, el aferrarse a los bienes materiales y querer siempre más han sido las principales causas de tanto dolor en el mundo. Los dolores físicos causados por la enfermedad son más soportables que los dolores morales causados por el abuso, la traición y el abandono. El libro de Job aborda este tema del sufrimiento con una lucidez impresionante.

La expresión simbólica más lograda del amor es el corazón. El Corazón de Jesús es la expresión más lograda de lo que nos ama Jesús, que quiere que suframos sólo por causas naturales de enfermedad y vejez, pero no por la crueldad de otros. Él lo sabe de sobra, porque lo sufrió hasta la muerte. Por eso nos pide que nos apartemos de hacer mal a los demás y enseñemos a los niños y jóvenes a apartarse de ese mal camino, que causa tanto dolor. Recemos con fuerza en este mes para ayudar a que el sufrimiento sea mucho menor, sobre todo de los que están cerca de nosotros.

P. Fco. Javier Duplá sj.

Red-Mundial-Venezuela-VE

Deja un comentario