Boletín No. 70-71 Enero-Febrero 2026: Reza con el Papa por los Grandes Desafios del Mundo (CLICK LEER MÁS)

ÁLVARO LACASTA S.J.

DIRECTOR NACIONAL DE LA RED

MUNDIAL

DE ORACIÓN DEL PAPA. VENEZUELA

*******************//*******************

EDITORIAL

El inicio de 2026 llega con una invitación clara y oportuna del Papa León XIV: rezar con la Palabra de Dios. No es un gesto devocional más. En tiempos de fragmentación social, prisa digital y fe fatigada, la intención de oración de enero propone volver a la fuente que da sentido, unidad y esperanza a la Iglesia universal.

La tesis es directa: urge una renovación pastoral centrada en la Sagrada Escritura como experiencia viva y comunitaria, capaz de reconectar a los fieles —especialmente a los jóvenes— con el corazón del Evangelio. La iniciativa “Reza con el Papa”, presentada por la Santa Sede, no solo actualiza formatos; recupera lo esencial. El Papa ora. Y al hacerlo, convoca.

Close up of Asian christian woman person pray and worship for thank god in church with black background, The concept for faith, spirituality and religion, horizontal banner.

El primer hecho verificable es el lanzamiento oficial de “Reza con el Papa”, promovido por el Dicasterio para la Comunicación y la Red Mundial de Oración del Papa, como continuidad de El Video del Papa. Su objetivo es claro: dar mayor visibilidad a las intenciones mensuales con un lenguaje orante y cercano, acorde al mundo digital. Segundo: la intención inaugural de enero de 2026 —“Por la oración con la Palabra de Dios”— subraya que solo el Evangelio puede dar paz y plenitud a un corazón inquieto. No es retórica; es magisterio aplicado a la vida diaria.

Algunos objetan que estas iniciativas corren el riesgo de quedarse en lo simbólico, diluidas en el ruido de las redes. El argumento merece atención, pero no resiste el contraste con la propuesta concreta: un tiempo lento, protegido, que invita a apartarse del ruido para escuchar. La oración, como recordó el prefecto Paolo Ruffini, devuelve unidad a lo que está dividido. Y esa unidad comienza en el corazón que se deja interpelar por la Palabra.

silhouette of a man is praying to god on the mountain. praying hands, pay respect.

Un tercer hecho: el Papa grabó esta oración en la iglesia de San Pellegrino, espacio histórico de acogida a peregrinos desde el siglo VIII. El dato no es menor. La Iglesia ora desde su memoria viva y, a la vez, se proyecta al presente. Allí, León XIV afirmó que la Escritura es “alimento en el cansancio, esperanza en la oscuridad y fuerza en nuestras comunidades”. Este lenguaje conecta liturgia y vida, Eucaristía y misión.

Para Venezuela, donde la fe se sostiene en medio de la precariedad, esta intención es un llamado pastoral urgente. Parroquias, movimientos y familias están invitados a redescubrir la lectio divina, la proclamación cuidada de la Palabra en la liturgia y la formación bíblica permanente. No hay renovación sin Escritura; no hay misión sin escucha.

La conclusión es ineludible. Los obispos, párrocos y agentes pastorales deben actuar ya, incorporando esta intención en la catequesis, la homilía y la oración comunitaria. Rezar con el Papa no es un acto distante; es una comunión real. Como enseña san Jerónimo: “Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo”. Volver a la Palabra es volver a la esperanza.

Álvaro Lacasta S.J.

Visitas: 29

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *