Intención del Papa Francisco Junio 2024: Por los que huyen de su país (CLICK LEER MÁS)

POR LOS QUE HUYEN DE SU PAÍS.

INTENCIONES DE ORACIONES

JUNIO 2024

“Oremos para que los migrantes que huyen de las guerras o del hambre, obligados a viajes llenos de peligro y violencia, encuentren aceptación y nuevas oportunidades de vida en sus países de acogida”.

Papa Francisco: “El que acoge a un migrante, acoge a Cristo: Un Llamado a la Solidaridad” 🙏🌟

 […] La acogida es una expresión del amor, de ese dinamismo de apertura que nos impulsa a poner la atención en el otro, a buscar lo mejor para su vida (cf. FT, 91-94) y que en su pureza está la caridad infundida por Dios. En la medida en que está impregnada por esta actitud de apertura y acogida, una sociedad se vuelve capaz de integrar a todos sus miembros, incluso a aquellos que por diversas razones son “extranjeros existenciales” o “exiliados ocultos”, como a veces, por ejemplo, se encuentran las personas con discapacidad o los ancianos (cf. FT, 97-98).

Sobre este aspecto del amor la referencia fundamental es la primera Encíclica de Benedicto XVI Deus caritas est (25 de diciembre de 2005). El segundo pasaje que os propongo de Fratelli tutti es el número 141. Lo cito completo: «La verdadera calidad de los distintos países del mundo se mide por esta capacidad de pensar no sólo como país, sino también como familia humana, y esto se prueba especialmente en las épocas críticas. Los nacionalismos cerrados expresan en definitiva esta incapacidad de gratuidad, el error de creer que pueden desarrollarse al margen de la ruina de los demás y que cerrándose al resto estarán más protegidos. El inmigrante es visto como un usurpador que no ofrece nada. Así, se llega a pensar ingenuamente que los pobres son peligrosos o inútiles y que los poderosos son generosos benefactores. Sólo una cultura social y política que incorpore la acogida gratuita podrá tener futuro». Estamos en el capítulo cuarto, titulado «Un corazón abierto al mundo entero», ahí donde se habla de la «gratuidad que acoge» (cf. nn. 139-141).

El aspecto de la gratuidad es esencial para generar fraternidad y amistad social. Para vosotros subrayo la última frase: «Sólo una cultura social y política que incorpore la acogida gratuita podrá tener futuro» (n. 141). La acogida gratuita. A menudo se habla de la aportación que los migrantes dan o pueden dar a las sociedades que los acogen. Esto es verdad y es importante. Pero el criterio fundamental no está en la utilidad de la persona, sino en el valor en sí que esta representa. El otro merece ser acogido no tanto por lo que tiene, o que puede tener, o que puede dar, sino por lo que es. Siempre me ha llamado la atención, en el Antiguo Testamento, la recurrencia —en los profetas, en los Libros históricos— de las tres personas por las que se debe tener una atención especial: la viuda, el huérfano y el migrante. Y se repite en el Deuteronomio, en el Éxodo —en el Éxodo no tanto, pero en el Deuteronomio— en el Levítico se repite esto: la atención, el cuidado por las viudas, por los migrantes, por los huérfanos. Es recurrente. Por ejemplo: “si tú estás segando, no pases otra vez: lo que se queda ahí, que sobra ahí, déjalo para la viuda, el huérfano, el migrante”. Siempre está esto. Es importante retomar esta tradición de la acogida, del modo de acoger a aquellos que no tienen y que viven una situación difícil.

PAPA FRANCISCO.

COMENTARIO PASTORAL

Vivimos tiempos difíciles para los migrantes, los que tienen que salir de su entorno familiar, social y nacional para buscar una vida mejor. ¿Por qué lo hacen? Porque no tienen comida para su familia, a pesar de buscar trabajo una y otra vez; por la violencia de grupos delincuentes, no controlados o, peor, amparados por algunos gobiernos; por la persecución política de los que gobiernan, que buscan cualquier motivo para encarcelar a los opositores; por la guerra desatada en su país. Huyen de esas realidades inhumanas y piensan que vivirán mejor en los países de acogida. Según informaciones confiables, “alrededor del 2,5 % de la población mundial (184 millones de personas, incluidos 37 millones de refugiados) ahora vive fuera de su país de nacionalidad. La mayor parte —el 43 %— se encuentra en países en desarrollo… Los informes de esta plataforma, liderada conjuntamente por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), indican que el número total de migrantes venezolanos en el mundo aumentó de 7.180.000 en enero de 2023 a 7.720.000 en noviembre de 2023.” Colombia, con cerca de 3 millones, y Perú, con millón y medio, son los países de mayor acogida para los venezolanos emigrantes.

El Papa Francisco exhorta a la acogida gratuita de los emigrantes en el país a donde van: «Sólo una cultura social y política que incorpore la acogida gratuita podrá tener futuro». Esto no es fácil, porque los puestos de trabajo son limitados, sobre todo para la gente con preparación académica profesional. “Esto es verdad y es importante. Pero el criterio fundamental no está en la utilidad de la persona, sino en el valor en sí que esta representa. El otro merece ser acogido no tanto por lo que tiene, o que puede tener, o que puede dar, sino por lo que es.” Este es el criterio fundamental, que es el verdadero criterio evangélico: querer, recibir, ayudar a la persona por lo que es, por ser imagen de Dios, porque Dios la quiere y le inspira su amor. Este criterio es inspirador para todos: los emigrantes y los que los acogen. Y para nosotros, que nos asociamos cada mes a las intenciones del Papa, nos invita a rezar con mucha fe y constancia por unos y por otros, los emigrantes y los que los reciben.

P. Fco. Javier Duplá sj.

Visitas: 35

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *