Audiencia General Catequesis Vicios y Virtudes: 9. La envidia y la vanagloria 10. la soberbia 11. Actuar virtuoso 12. La prudencia (CLICK LEER MÁS)

PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI

Miércoles, 28 de febrero de 2024

Catequesis. Vicios y virtudes. 9. La envidia y la vanagloria.

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En la catequesis de hoy examinamos la envidia y la vanagloria, dos vicios capitales propios de las personas que buscan ser el centro del mundo y de todos los elogios.

La envidia aparece ya desde las primeras páginas de la Biblia.

Cuando leemos el relato de Caín y Abel vemos que, movido por la envidia, Caín llegó incluso a matar a su hermano menor.

El envidioso busca el mal del otro, no sólo por odio, sino que en realidad desearía ser como él.

En la base de este vicio está la idea falsa de que Dios debe actuar según la lógica mundana, sin embargo, la lógica divina es el amor y la gratuidad.

La vanagloria, por su parte, se manifiesta como una autoestima desmesurada y sin fundamentos.

El que se vanagloria —el vanidoso, el engreído— es egocéntrico y reclama atención constantemente.

En sus relaciones con los demás no tiene empatía ni los considera como iguales. Tiende a instrumentalizar todo y a todos para conseguir lo que ambiciona.

Nos vendría bien en esta Cuaresma meditar con frecuencia las “Letanías de la humildad” del cardenal Merry del Val, para combatir los vicios que nos alejan de la vida en Cristo.

Que Dios los bendiga y la Virgen Santa los cuide.

Resumen: www.fatimazoporlapaz.org

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PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI

Miércoles, 6 de marzo de 2024

Catequesis. Vicios y virtudes. 10. La soberbia.

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En nuestra catequesis de hoy reflexionamos sobre el vicio de la soberbia.

Jesús mismo menciona este vicio como uno de los males que provienen del corazón del hombre.

La persona soberbia se considera superior a los demás y desea que todos reconozcan sus méritos.

Podemos decir que en su interior se esconde la pretensión de querer ser como Dios, tal como vemos en el pecado de Adán y Eva, que nos relata el libro del Génesis.

Este vicio destruye la fraternidad, porque el soberbio no se relaciona con los demás en un plano de igualdad, sino que los trata como inferiores y emite juicios en contra de ellos.

En el Evangelio también encontramos ejemplos de personas así, presuntuosas y seguras de sí mismas —como Pedro, que creía que nunca negaría al Maestro—; a esas personas Jesús las medica con el remedio de la humildad.

Esto nos enseña que la salvación no está en nuestras propias manos, sino que es un don gratuito que Dios nos quiere regalar.

Pidamos a María que nos ayude a proclamar con nuestra vida el Magníficat, para poder ser testigos de la alegría del Evangelio con humildad y sencillez de corazón.

Que Jesús los bendiga.

Resumen: www.fatimazoporlapaz.org

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PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI

Miércoles, 31 de enero de 2024

Catequesis. Vicios y virtudes. 11. El actuar virtuoso

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Avanzando en nuestro ciclo de catequesis, hoy iniciamos nuestra reflexión sobre las virtudes. El origen de la palabra “virtud” nos remite a la fuerza y a la valentía, y también a la capacidad de disciplina y de ascesis.

Nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica que «la virtud es una disposición habitual y firme a hacer el bien» (n. 1803).

La constancia y la disponibilidad para hacer el bien son propiedades del ser virtuoso, de modo que nuestros actos no sean casuales e improvisados, sino fruto de un ejercicio y entrenamiento que conlleva esfuerzo y sacrificio, para que esas disposiciones se conviertan en un hábito.

Podemos decir que la virtud es un bien que nace de una lenta maduración de la persona, hasta convertirse en una de sus características interiores.

El primer auxilio que recibimos para que esto sea posible es la gracia de Dios, que trabaja en nuestro interior por medio del Espíritu Santo.

Pidamos al Espíritu Santo el don de sabiduría para que nos ayude a tomar decisiones y a ejercitar las virtudes, orientando nuestra vida por el camino del bien.

Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.

Resumen: www.fatimazoporlapaz.org

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PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI

Miércoles, 20 de marzo de 2024

Catequesis. Vicios y virtudes. 12. La prudencia

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Dedicamos nuestra catequesis de hoy a reflexionar sobre la virtud de la prudencia.

La prudencia forma parte de las virtudes cardinales, junto con la justicia, la fortaleza y la templanza.

Esta virtud dispone la inteligencia y la libertad a discernir y a obrar nuestro verdadero bien.

Antes de tomar decisiones, la persona prudente pondera las situaciones, pide consejo, intenta comprender la complejidad de la realidad y no se deja llevar por las emociones, las presiones o la superficialidad.

En varios pasajes del Evangelio encontramos enseñanzas de Jesús que nos ayudan a crecer en el conocimiento de esta virtud.

Por ejemplo, cuando describe la acción del hombre sensato que construyó su casa sobre roca, y la del insensato, que la edificó sobre arena.

Estas imágenes evangélicas, que ilustran cómo actúa la persona prudente, nos muestran que la vida cristiana requiere sencillez y, al mismo tiempo, astucia, para saber elegir el camino que conduce al bien y a la vida verdadera.

Pidamos al Señor que nos ayude a crecer en la virtud de la prudencia para que, en medio de las tormentas y los vientos que pueden sacudir nuestra vida, permanezcamos cimentados en Cristo, la piedra angular.

Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.

Resumen: www.fatimazoporlapaz.org

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