Intención Marzo 2022: Por una respuesta cristiana a los retos de la bioética (CLICK LEER MÁS)

Recemos para que los cristianos, ante los nuevos desafíos de la bioética, promuevan siempre la defensa de la vida a través de la oración y de la acción social.

CARTA AL PRESIDENTE DE LA PONTIFICIA ACADEMIA PARA LA VIDA CON OCASIÓN DEL XXV ANIVERSARIO DE SU INSTITUCIÓN

Francisco, 6 de enero de 2019

10. Somos plenamente conscientes de que el umbral del respeto fundamental de la vida humana está siendo transgredido hoy en día de manera brutal, no solo por el comportamiento individual, sino también por los efectos de las opciones y de los acuerdos estructurales. La organización de las ganancias económicas y el ritmo de desarrollo de las tecnologías ofrecen posibilidades nuevas para condicionar la investigación biomédica, la orientación educativa, la selección de necesidades y la calidad humana de los vínculos. La posibilidad de orientar el desarrollo económico y el progreso científico hacia la alianza del hombre y de la mujer, para el cuidado de la humanidad que nos es común, y hacia la dignidad de la persona humana, se basa ciertamente en un amor por la creación que la fe nos ayuda a profundizar e iluminar. La perspectiva de la bioética global, con su amplia visión y su atención a las repercusiones del medio ambiente en la vida y la salud, constituye una notable oportunidad para profundizar la nueva alianza del Evangelio y de la creación.

Foto: pixabay.com

12. Otro frente en el que hay que profundizar la reflexión es el de las nuevas tecnologías hoy definidas como “emergentes y convergentes”. Se trata de las tecnologías de la información y de la comunicación, las biotecnologías, las nanotecnologías y la robótica. Hoy es posible intervenir con mucha profundidad en la materia viva utilizando los resultados obtenidos por la física, la genética y la neurociencia, así como por la capacidad de cálculo de máquinas cada vez más potentes. También el cuerpo humano es susceptible de intervenciones tales que pueden modificar no solo sus funciones y prestaciones, sino también sus modos de relación, a nivel personal y social, exponiéndolo cada vez más a la lógica del mercado. Ante todo, es necesario comprender los cambios profundos que se anuncian en estas nuevas fronteras, con el fin de identificar cómo orientarlas hacia el servicio de la persona humana, respetando y promoviendo su dignidad intrínseca. Una tarea muy exigente, que requiere un discernimiento aún más atento de lo habitual, a causa de la complejidad e incertidumbre de los posibles desarrollos. Un discernimiento que podemos definir como «la labor sincera de la conciencia, en su empeño por conocer el bien posible, sobre el que decidir responsablemente el ejercicio correcto de la razón práctica» (Sínodo de los Obispos dedicado a los Jóvenes, Documento final, 27 octubre 2018, 109). Se trata de un proceso de investigación y evaluación que se lleva a cabo a través de la dinámica de la conciencia moral y que, para el creyente, tiene lugar dentro y a la luz de la relación con el Señor Jesús, asumiendo su intencionalidad y sus criterios de elección en la acción (cf. Flp 2,5).

El Futuro Es Apasionante de Vodafone Hugh Herr, el inventor de las prótesis capaces de simular el movimiento de nuestros miembros

COMENTARIO PASTORAL

Es increíble el progreso de la ciencia en todos los aspectos, particularmente en el conocimiento e intervención en el cuerpo humano. Desde los primeros trasplantes de corazón y otros órganos hasta la nanotecnología, cada vez se avanza más en la intervención de los tejidos y de sus funciones, incluyendo los cerebrales. Algunos apuntan a la sustitución de los tejidos enfermos por otros nuevos, de tal forma que el ser humano no llegue a morir. ¿Avanzará tanto la evolución de la ciencia y la tecnología? No lo creemos, pues cada persona es lo que es debido a su constitución física y la evolución de sus funciones, pero también debido a la educación y a toda clase de influencias sociales, que son originales e insustituibles para cada persona.

Foto: www.eticaymoralusma15.blogspot.com

Aquí es donde la bioética tiene que decir una palabra decisiva. Así como el aborto priva de la vida a un ser totalmente indefenso, no se puede sustituir a la persona humana por un robot, es decir, por un ser artificial creado por la tecnología. Porque a eso tienden estos avances científicos, a sustituir al hombre y la mujer concretos, con todos sus defectos y virtudes, por seres artificiales sin alma, sentimientos ni corazón. Y esto no es humano, sería el fin de la especie, sería la auténtica deshumanización.

Foto: www.elpais.cr

Escribe el Papa Francisco: “La organización de las ganancias económicas y el ritmo de desarrollo de las tecnologías ofrecen posibilidades nuevas para condicionar la investigación biomédica, la orientación educativa, la selección de necesidades y la calidad humana de los vínculos.” En otras palabras, el deseo de enriquecerse sin medida puede llevar al uso de tecnologías que eliminan a los que no son capaces de producir (los ancianos) y que condicionan las relaciones sociales en función sólo de las ganancias. En estas decisiones está presente lo peor del ser humano, poseído por el mal. Por eso hay que educar contra esas tendencias y clarificar que los avances científicos y tecnológicos deben orientarse hacia un mundo más pacífico y respetuoso con las diferencias. El gasto desmedido en armamento, en desarrollo de armas nucleares, constituye un ejemplo de lo torpe que es el inteligente ser humano para asegurar una vida mejor para todos. Pidamos a Dios muchas veces en este mes para que la inteligencia humana no se dirija a desarrollar el mal sino un mundo mejor para todos.

Pidamos a Dios muchas veces en este mes para que la inteligencia humana no se dirija a desarrollar el mal sino un mundo mejor para todos.

P. Fco. Javier Duplá sj.

Red-Mundial-Venezuela
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